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OTOÑO 2026.- Un avance especial para mis paisanos de la Región de Murcia

Hola, paisanos de la Región de Murcia.

Una vez más me dirijo especialmente a vosotros, a todos los murcianos y murcianas, y a quienes viven y trabajan en nuestra tierra: campo, monte, huerta, ciudades, pueblos, polígonos industriales y rincones de nuestra querida Región de Murcia.

Lo hago de una manera muy especial y, como siempre, desde mi particular forma de observar, interpretar y estudiar los ciclos de la naturaleza.

Durante muchos años he aprendido que hay cosas que no basta con decirlas. Hay que dejarlas escritas, para que el tiempo sea después quien diga si aquello que observamos tenía o no tenía fundamento.

Por eso sigo haciendo honor a una máxima que aprendí durante mi etapa de viajante:

«No lo diga, escríbalo.»

Y atendiendo, además, a las peticiones que muchos de vosotros me habéis hecho durante estos últimos días, aquí tenéis este avance especial del otoño 2026 para la Región de Murcia, dentro de mis observaciones y del ciclo de las cabañuelas.

No pretendo convencer a nadie. Simplemente hago lo que llevo haciendo durante décadas: observar, estudiar, comparar, recordar y escribir.

Y después, que cada uno saque sus propias conclusiones.

Pepe Buitrago
El Cabañuelista de Mula

 

SEPTIEMBRE

El mes de septiembre será, a mi entender, un mes de transición y cambios importantes.

Como ya indiqué anteriormente, podríamos tener alguna gota o episodio de lluvia entre los días 3 y 10, y posteriormente volveríamos a tener posibilidades de precipitaciones entre los días 23 y 29.

El comienzo del mes podría venir acompañado de temperaturas todavía elevadas, incluso más altas de lo que sería habitual para estas fechas. El verano no parece dispuesto a marcharse de golpe y tendremos que esperar para notar verdaderamente el cambio de estación.

Pero la situación podría ir modificándose poco a poco.

Según mis observaciones y mis particulares «avisadores», podríamos tener la entrada de vaguadas de componente norte y noroeste, recorriendo la Península y provocando un cambio notable en las temperaturas.

El ambiente podría pasar de ese calor todavía veraniego a una situación bastante más fresca, especialmente en determinados momentos y zonas.

Y aquí viene una cuestión que considero importante para nuestro Levante.

La inestabilidad podría encontrar en el Mediterráneo y en el sureste un escenario favorable para desarrollar fenómenos atmosféricos de cierta intensidad.

No descarto situaciones poco habituales, incluso la posibilidad de algún tornado de importancia, además de fuertes rachas de viento, reventones y tormentas de comportamiento irregular.

Podrían producirse situaciones de inestabilidad que, al encontrar las condiciones adecuadas, quedasen más estacionadas sobre el Levante, favoreciendo la formación y encadenamiento de borrascas.

Y si esa situación llega a organizarse suficientemente, no sería extraño que terminásemos hablando de alguna DANA.

Como siempre digo, no debemos mirar únicamente al cielo de un día concreto. Hay que observar la evolución, los cambios y cómo se van colocando las piezas del tiempo.

Y para ello nada mejor que nuestro viejo refranero:

«De septiembre en adelante, gotas frías en el Levante.»

Y aquel otro que nuestros mayores conocían perfectamente:

«Las lluvias de septiembre: o se llevan los puentes, o secan las fuentes.»

Porque septiembre puede ser así: o nos da poco, o cuando decide darlo, lo hace de golpe.

OCTUBRE

Con octubre comenzaremos a entrar, de verdad, en el otoño meteorológico que todos estamos esperando.

Aquí observo un escenario bastante más movido.

Los vientos podrían hacerse variables, alternando diferentes componentes, y en determinados momentos llegarían con intensidad, pudiendo alcanzar valores fuertes o muy fuertes.

Esta situación podría favorecer la aparición de reventones, fuertes rachas descendentes y tormentas que, dependiendo de su evolución y trayectoria, podrían resultar peligrosas.

Tampoco descartaría, de manera ocasional y puntual, algún tornado asociado a esas situaciones tormentosas.

No quiero alarmar a nadie, pero sí advertir de algo que considero importante: cuando las tormentas se organizan y el viento comienza a comportarse de manera irregular, hay que respetar al cielo y no confiarse.

En determinados episodios podríamos tener tormentas de esas que, dependiendo de por dónde pasen, dejan recuerdos difíciles de olvidar.

Octubre podría ofrecernos varios cambios de escenario.

Y especialmente a partir del día 24 podríamos observar un cambio más radical.

Si finalmente entra el tiempo esperado desde el suroeste, el panorama podría modificarse favorablemente para nuestros campos.

Podríamos pasar entonces a una situación más húmeda, con lluvias y temporales mejor distribuidos, tanto en el tiempo como en cantidad.

Esto sería especialmente beneficioso para nuestra tierra.

Después de tantos meses de calor y de irregularidad, nuestros campos necesitan agua, pero necesitan también que esa agua llegue con conocimiento, repartida y aprovechable, y no únicamente en forma de fuertes aguaceros capaces de provocar daños.

Por eso, si se cumple lo que observo para este periodo, octubre podría convertirse en uno de los meses importantes del otoño para la Región de Murcia.

Un mes que podría dejarnos nuestros campos, nuestros montes y nuestra huerta bien regados y preparados para afrontar los meses posteriores.

Y ante eso solamente puedo decir:

Amén.

 

NOVIEMBRE

Llegamos a noviembre y entramos en una nueva fase del otoño.

Como suele ocurrir, tendremos todavía algunos días que nos recuerden que el frío no siempre llega de golpe.

Podremos encontrarnos con el conocido veranillo de San Miguel y el veranillo de San Martín, esos pequeños respiros que nos ofrece la naturaleza antes de entrar definitivamente en el ambiente más frío.

Pero después, siguiendo el ciclo que vengo observando, aparecerían alternativas y cambios propios de la estación, que poco a poco irán marcando el camino hacia el invierno.

Las temperaturas deberían ir ajustándose progresivamente a lo que corresponde a la época.

Primero podríamos tener jornadas suaves, después irían descendiendo y finalmente comenzaríamos a notar el ambiente frío, especialmente hacia los últimos días de noviembre y principios de diciembre.

Y en nuestras zonas montañosas podríamos tener una de esas señales que anuncian que el invierno está llamando a la puerta:

Los primeros copos de nieve.

No necesariamente de manera generalizada, pero sí podrían aparecer en nuestras sierras cuando las condiciones sean favorables.

Así iremos preparando el ambiente para llegar al 21 de diciembre, fecha que marca el final del otoño y la entrada en el invierno.

Será entonces cuando podremos comprobar cómo ha evolucionado todo aquello que septiembre comenzó a insinuar y octubre pudo consolidar.

Porque la naturaleza no trabaja con un único día.

La naturaleza trabaja con ciclos.

Y nosotros, los que llevamos muchos años observándola, sabemos que cada señal debe ponerse en relación con las anteriores y con las que están por venir.

 

Y PARA TERMINAR… UNA LICENCIA MUY ESPECIAL

Y como no todo en la vida van a ser lluvias, tormentas, viento, frío, DANAs y cambios de tiempo, permitidme terminar este avance con una pequeña licencia que me vais a permitir.

Estamos acercándonos también a otra tradición muy nuestra:

la Lotería de Navidad.

Y puestos a observar, imaginar y soñar…

Este año me atrevo a decir que podría caer un auténtico diluvio de millones en Molina de Segura, aunque, como siempre, no tendría por qué quedarse solamente allí.

Ojalá sean muchas las localidades de nuestra Región de Murcia las que puedan celebrar la llegada de la suerte. Porque si el otoño nos trae agua para nuestros campos…

¿por qué no puede traernos también agua de millones para nuestros hogares?

Que falta también nos hace. Así que, paisanos, queda escrito.

Septiembre para abrir el cambio.
Octubre para mover el otoño. Noviembre para preparar el frío. Y diciembre… ya nos contará lo que venga.

Yo, como siempre, seguiré observando. Cabeza, corazón y campo.

Tres palabras que forman parte de mi manera de entender la naturaleza y que me han acompañado durante décadas. No soy dueño del tiempo. Ni soy más. Ni menos, simplemente; “DIFERENTE”

Soy simplemente un hombre del campo que lleva toda una vida intentando escucharlo. Y como aprendí hace muchos años:  «No lo diga, escríbalo.»

Pues aquí queda escrito. Que después sea la propia naturaleza la que tenga la última palabra.

Pepe Buitrago

“El Cabañuelista de Mula”

Región de Murcia — otoño 2026....