CIERRE DEL EJERCICIO DE LAS CABAÑUELAS 2025/2026
Pepe Buitrago, “El Cabañuelo de Mula”
Hola a tod@s.
Soy Pepe Buitrago, conocido por muchos de vosotros como “El Cabañuelo de Mula”. A quienes ya me seguís desde hace años y a quienes hoy me descubren por primera vez, quiero daros la bienvenida. Mientras la salud y las fuerzas me acompañen, seguiré compartiendo con todos vosotros esta pasión que ha marcado mi vida: el estudio y la observación de la naturaleza a través de las cabañuelas.
Hoy llegamos al final del ejercicio 2025/2026, un nuevo ciclo de observación, aprendizaje y experiencia junto a mi mayor maestra: la naturaleza.
Como ha ocurrido durante muchos de los últimos años, el grado de coincidencia entre mis observaciones y los fenómenos meteorológicos que posteriormente se han producido ha vuelto a ser muy satisfactorio, especialmente en los episodios de meteorología adversa. Ahí quedan las previsiones realizadas, los seguimientos publicados en mis redes sociales y en mi página web, para que cada persona pueda analizarlos y sacar sus propias conclusiones.
Pero si algo me ha enseñado estos años es que la naturaleza nunca deja de sorprendernos y de enseñarnos. Por eso seguiré mirando al cielo, observando la tierra y escuchando las señales que nos ofrecen el mar, el viento, las nubes, los animales, las plantas y todos aquellos elementos que forman parte de este maravilloso lenguaje natural.
Después de «casi siete décadas» dedicadas al estudio de las cabañuelas, puedo decir con orgullo que este camino ha sido una de las mayores pasiones de mi vida. Un camino construido con esfuerzo, paciencia, ilusión y un profundo respeto hacia una tradición heredada de mis mayores.
Una de mis mayores satisfacciones ha sido contribuir a recuperar unas cabañuelas que, con el paso del tiempo, habían quedado prácticamente olvidadas. He intentado aportar una forma propia de interpretar la naturaleza, incorporando nuevas observaciones y una metodología basada en miles de horas de campo, siempre desde el respeto a la tradición y a la experiencia acumulada durante tantos años.
Todo ello representa también un homenaje a mis raíces, a mi padre, a mi abuelo y a todas aquellas personas que, desde mi infancia, despertaron en mí la curiosidad y el amor por este conocimiento ancestral.
Hoy miro al futuro con la misma ilusión que el primer día, dejando una pequeña semilla para que las nuevas generaciones puedan continuar este camino. Mi nieto David viene pisando fuerte y, si así lo desea, algún día podrá recoger este legado familiar y mantener viva esta hermosa tradición.
Quiero enviar un abrazo muy especial a todas las personas que me habéis acompañado durante tantos años, a quienes habéis confiado en mi trabajo y también a quienes, simplemente por curiosidad, habéis querido conocer el apasionante mundo de las cabañuelas.
Mi deseo es que este conocimiento continúe siendo una ayuda para nuestros agricultores, para nuestros campos, para nuestras cosechas y para todas aquellas personas que aman y respetan la naturaleza.
Y mientras termina un ciclo... comienza otro.
Pepe Buitrago, “El Cabañuelo de Mula”, ya se encuentra plenamente inmerso en la preparación de las Cabañuelas 2026/2027.
La observación nunca se detiene. Son ya muchos los datos recopilados, muchas las señales interpretadas y muchas las experiencias acumuladas dentro de una metodología propia, desarrollada a lo largo de toda una vida dedicada a escuchar el lenguaje de la naturaleza.
Con la misma ilusión del primer día, continúa trabajando para ofrecer, un año más, sus observaciones y previsiones a todas las personas que siguen este apasionante mundo.
Porque, como siempre digo:
«No soy ni mejor ni peor; simplemente soy diferente.»
Y porque sigo convencido de que:
«Está escrito en el cielo todo lo que pasará en el suelo.»
Que nunca nos falte la salud, la esperanza y el respeto hacia esa gran maestra que es la naturaleza.
Un fuerte abrazo para todos.
J.B.
Pepe Buitrago
“El Cabañuelo de Mula”
Mula (Murcia)





