
06.06.2026 Un cabañuelista veterano J.B. Hoy pudiera ser un gran día:
Hay cosas que uno no entiende… y esta es una de ellas.
Cada vez son más las personas quienes me preguntan por qué no paro, por qué sigo adelante.
La respuesta es sencilla: porque no sé hacerlo de otra manera.
A lo mío. Al campo. A las señales. A la observación. Y siempre para adelante.
Pero también hay cosas que preocupan.
Hemos leído comentarios y publicaciones donde ciertos medios dan voz, en nombre de las cabañuelas, a personas sin raíz, sin recorrido y, muchas veces, sin el respeto que merece esta cultura ancestral.
Las cabañuelas no son copiar dos días antes de un temporal.
No es aparecer cuando llega una nevada, una dana o un fenómeno adverso para luego desaparecer. (Prensa ¿qué?)…
Esto requiere años. Décadas. Observación, errores, aciertos y memoria del tiempo.
Quienes llevamos toda una vida más de seis décadas observando el cielo, el campo y sus señales sabemos bien de qué hablamos.
A algunos ya se les advirtió hace años.
Ahí está la hemeroteca.
El tiempo, al final, pone a cada uno en su sitio.
No vamos a señalar a nadie… todavía.
Pero sí diremos algo claro: jugar con una cultura tan seria y tan nuestra es una falta de respeto hacia los verdaderos cabañuelistas y hacia quienes creen en este conocimiento tradicional.
El respeto se gana.
La experiencia se demuestra.
Y el tiempo… siempre termina hablando.
Pepe Buitrago “el cabañuelista Murciano”
67 años observando las señales del tiempo.
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UNAS FRASES: “Quien lleva décadas mirando al cielo no necesita correr detrás de las noticias; las señales llegan antes.
El tiempo no engaña, la hemeroteca tampoco. ”
La experiencia no se hereda: se trabaja durante décadas.”
“La tradición se transmite con ejemplo,
no con ruido.”





