MOJÁCAR NUESTRA ESTANCIA 09.06.2006

Mojácar es un destino que combina a la perfección la tranquilidad y el encanto de los pueblos pequeños con la alegría de las zonas costeras repletas de terrazas y chiringuitos.

Se divide en dos zonas: Mojácar Pueblo y Mojácar Playa. La primera se corresponde con la ciudad antigua y puede presumir de tener todos los atractivos de los pueblos andaluces: casas blancas encaladas, laberintos de callejuelas estrechas y empinadas, macetas repletas de flores de colores vivos y un entorno natural que desprende olor a tomillo y romero.

Mojácar Playa

Por otro lado, a siete kilómetros, Mojácar Playa es la zona costera más turística. Aquí encontrará todas las comodidades y ofertas de ocio que esté buscando como playas, chiringuitos, restaurantes y una amplia variedad de hoteles.

Uno de los mayores atractivos de Mojácar son sus increíbles playas. El municipio posee un total de 17 kilómetros de arena, de los cuales siete han sido galardonados con el distintivo de bandera azul, como son las playas de Marina de la Torre, la de Venta del Bancal o la del Cantal. Por otro lado, la del Algarrobico y la del Sombrerico son las mejores si lo que está buscando son rincones naturales y tranquilos.

Playas de Mojácar

Además, le aconsejamos que lea nuestro post sobre las 10 mejores playas de Almería, muy cercanas a Mojácar y la mayoría de ellas situadas dentro del espectacular parque natural de Cabo de Gata.

Igualmente, Mojácar cuenta con un gran patrimonio histórico y cultural que debería conocer, ya que por estas tierras han pasado muchas civilizaciones, siendo los árabes los que han dejado una gran huella en la localidad. Si va a dedicar un día a hacer turismo en Mojácar, le recomendamos una serie de monumentos y lugares que no debería perderse en su visita.

El Indalo

Indalo Mojácar

En la Cueva de los Letreros, muy próxima a Mojácar, se descubrió en el siglo XIX una extraña figura: el indalo, un hombre con los brazos extendidos formando un arco sobre su cabeza.

Desde hacía siglos, antes del descubrimiento de la pintura rupestre, el indalo era considerado un símbolo de buena suerte que alejaba a los malos espíritus y protegía de las inundaciones. En Almería y sobre todo en Mojácar, se pintaba en las fachadas de las casas y era conocido como “muñeco mojaquero”.

Si da una vuelta por Mojácar, no tardará en toparse con este talismán que sigue protegiendo muchas casas y calles, y despertando la curiosidad de todos los turistas, sin duda una de las cosas mas interesantes qué ver en Mojácar.

La fuente Mora

La conocida como “fuente mora” guarda un episodio muy particular de la historia de Mojácar. Hacia el año 1488, cuando la mayoría de poblaciones de la región se habían rendido al bando católico, Alavez, el gobernador árabe de Mojácar se negó a entregar la ciudad a los Reyes Católicos.

El representante cristiano Garcilaso convocó a Alavez precisamente en esta fuente. Aquí el gobernador le dijo que él era tan español como él, aseguró que nunca luchó contra los cristianos y prometió lealtad a los Reyes Católicos. Tendrá que leer la placa conmemorativa en donde se recrean las palabras de Alavez, que fue perdonado por los reyes.

Puerta de la ciudad

Esta era la antigua entrada formada por un arco de medio punto que data del año 1574. En lo alto se sostiene el escudo de Mojácar, un águila bicéfala de la casa de los Austrias, premio que se entregó a la ciudad por la lealtad demostrada en la batalla de las Alpujarras.

Sirvió de entrada al pueblo hasta la construcción del nuevo acceso y era el lugar donde se situaba el mercado.

Desde aquí se llega al Arrabal, el antiguo barrio judío, una de las zonas más bonitas de Mojácar por su laberinto de calles estrechas.

Plaza del Parterre

La plaza del Parterre es otro de los lugares con más encanto de Mojácar. Se trata de la antigua necrópolis árabe y hoy está rodeada con arcos de herradura y fachadas de piedra. Es uno de los puntos de encuentro principales de muchos mojaqueros.

Plaza del Parterre

Iglesia de Santa María

Otra de las cosas que ver en Mojácar que no debería perderse es la iglesia de Santa María, que recuerda más a una fortaleza medieval. Se encuentra justo al lado de la plaza del Parterre.

Plaza Nueva y mirador

Sin duda, el lugar más emblemático que ver en Mojácar es la plaza Nueva y su mirador del Castillo. Podrá tomar una bebida en alguna de sus terrazas mientras disfruta de las mejores vistas del mar Mediterráneo y de la sierra. Un buen momento para acudir aquí es durante la puesta de sol.