COMO SIEMPRE, DEJO MI COMENTARIO, CON MATICES.

Y es que no digo ni que sí, ni que nó, ni todo lo contrario. Pero es el caso que estos “amigos” de ahí abajo, me inspiran más confianza que las aplicaciones de los móviles y que algunas agencias de meteorología. Visto lo visto, que cada cual decida.

Efectivamente, que cada uno crea lo que considere más conveniente, como yo mismo hago.

Estos “amigos” son además “mis profesores”, los que me informan de todo lo que sucederá a medio y largo plazo con las inclemencias del tiempo.

Y de lo que no tenía ninguna duda es de que nuestros campos se regarían y regarán abundamentemente. Siempre y cuando, claro,  la mano del hombre no sea muy invasiva, que lo es y viene siéndolo.

En cuanto a señales, no se trata de lo que yo diga, sino de evidencias seguras que adelantaban el anuncio de lluvias por encima de lo normal, es decir, fuertes e incluso torrenciales, tal y como ha sucedido en diversas zonas.

 

Señoras y señores, amigos y demás, entendidos y distraídos, ya estamos desde hace bastante tiempo en esta zona y lo que hemos aprendido nadie nos lo va a quitar. En todo este tiempo, año tras año, dias y meses observando las actuaciones de la sabia naturaleza, de la cual ya sabemos que en ciertas ciscunstancias los elementos que componen las tormentas y masas nubosas adquieren diferentes formas, color y densidad, y en estos ultimos tiempos, todo indicaba que eran los ideales para que nuestros campos se hubiesen regado generosamente.

Y si algo falla, desde luego no son los indicios e indicadores.