Comparte esta noticia en tus redes sociales

FIN DE CORSO 2025/2026: NI FUI TAN BUENO… NI SOY TAN MALO

Cuando Pepe empezó a aparecer en los medios, hubo un tiempo en que la prensa casi me agobiaba. Entrevistas, llamadas, radios, televisiones… parecía que las cabañuelas interesaban a todo el mundo.

Pero de unos años a esta parte, el silencio de algunos medios me ha hecho pensar.

Y uno, que ya tiene muchos años y alguna que otra cabañuela a sus espaldas, también se hace preguntas.

Quizá algún día tenga que llevar mi manera de entender, observar y divulgar esta cultura allí donde sea realmente valorada. No porque me crea más que nadie, sino porque después de tantos años dedicados a ella, también me gustaría sentir que en mi propia tierra se reconoce, al menos un poquito, el trabajo realizado. VER MAS= Gracias a la Opinión digital, gracias Micaela Fernandez. Y Agro difusión, Almería A. Navarro .-  P. Chico Mazarrón.

Y a cientos de prensa española, radio y tv que antes dieron voz.

Voy a ser muy sincero.

El alcance conseguido a través de mi web y de las redes sociales ha sido monumental. Más de 150 millones de impactos, según los registros y datos acumulados de estos años. Ahí están para quien quiera comprobarlos. Y por eso estoy profundamente agradecido.

Pero también sería faltar a la verdad si no dijera que me duele el contraste:
mi ciudad Mula, prácticamente nada; NI mi región tv 7rm, prácticamente nada.

Y sí… después de tantos años haciendo este trabajo de manera altruista, alguna pregunta termina apareciendo en la cabeza. Quizá fui demasiado malo para unos…
o quizá demasiado bueno para otros. ¿Quién sabe?

Lo que sí tengo claro es que nunca he buscado competir con las agencias ni con los profesionales de la meteorología. Nunca. Ni lo he pretendido ni lo pretenderé.

Mi camino ha sido otro. He intentado conservar, observar y divulgar una cultura tradicional que aprendí de quienes me precedieron. He tratado de interpretar, desde mi experiencia, algunas señales de la naturaleza: el cielo, la tierra, el campo, los animales, el ambiente…

Y también he aprendido algo importante durante todos estos años: la experiencia no lo sabe todo, pero tampoco debería despreciarse.

La meteorología tiene su ciencia, sus instrumentos y sus profesionales.
Las cabañuelas tienen su tradición, su observación y su experiencia. No tienen por qué enfrentarse.

Pueden convivir desde el respeto.

Por eso quiero terminar dando las gracias, de corazón, a todos los medios de comunicación que durante estos años me abrieron sus puertas y me dieron voz desde distintos puntos de España. Radios, televisiones, prensa, periodistas y comunicadores que ayudaron a que esta manera de entender la naturaleza llegara a muchos rincones donde jamás habría llegado por mí mismo.Gracias a todos.

Y si algún día me marcho a buscar otros caminos, no será por olvidar de dónde vengo.

Al contrario. Me llevaré conmigo a Mula, a mi tierra, a mis raíces y a todos los que alguna vez creyeron en mi trabajo.

Porque tampoco quiero que nadie se equivoque:

ni fui tan bueno cuando comenzó todo, cuando los medios me buscaban continuamente, ni ahora soy tan malo porque algunos hayan dejado de hacerlo.

Simplemente estoy decepcionado. Y me habría gustado saber dónde está la diferencia. Quizá, como dice ese viejo refrán que todos conocemos:

«Nadie es profeta en su tierra».

Y como otro nos recuerda:

«Nunca digas nunca jamás».

Así que aquí sigo. Con mis años, mis recuerdos, mis errores, mis aciertos y mis cabañuelas. Sin más pretensión que seguir siendo yo mismo.

Ni más, ni menos. Diferente.

Pepe Buitrago
EL CABAÑUELO de España