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DECÁLOGO DEL IMPACTO DE LOS INCENDIOS


Por Pepe Buitrago, "El Cabañuelo de Mula"

Los incendios no solo queman árboles. También destruyen sueños, economías, paisajes y el futuro de muchas familias. Como observador de la naturaleza y de las Cabañuelas, considero que todos debemos reflexionar sobre sus consecuencias.

 Diez razones para prevenir los incendios

  1. Destruyen infraestructuras. Carreteras, viviendas, empresas, tendidos eléctricos y otras instalaciones quedan gravemente dañados.
  2. Arruinan la agricultura y la ganadería. Se pierden cultivos, pastos y explotaciones que sostienen a miles de familias.
  3. Perjudican al turismo. Cuando desaparecen nuestros paisajes naturales, también se marchan muchos visitantes y con ellos una importante fuente de riqueza.
  4. Aumentan el gasto público. La extinción del fuego, las emergencias y la reconstrucción exigen enormes recursos económicos.

   5. Provocan pérdidas empresariales. Muchas empresas deben detener su actividad por los daños o por las evacuaciones.

  1. Encarecen los seguros. Las indemnizaciones repercuten finalmente en el coste para todos.
  2. Empobrecen nuestros bosques. Perdemos madera, corcho, biodiversidad y el inmenso valor ambiental que la naturaleza nos ofrece gratuitamente.
  3. Favorecen la erosión del suelo. Tras el incendio llegan las inundaciones, los desprendimientos y nuevos daños.
  4. Destruyen empleo. Agricultura, turismo, industria forestal y muchos otros sectores ven reducirse sus oportunidades.
  5. Frenan el desarrollo de nuestros pueblos. Recuperar un monte puede llevar décadas; recuperar la economía y la ilusión de quienes viven en él, aún más.

 

Mi reflexión

La prevención siempre será mucho más barata que la reconstrucción. Cada árbol que salvamos, cada monte que protegemos y cada incendio que evitamos es una victoria para todos.

Desde mi experiencia con las Cabañuelas, observo con preocupación que el clima cada vez presenta situaciones más extremas: largas sequías, olas de calor persistentes y condiciones que favorecen grandes incendios. Por eso debemos actuar con inteligencia, respeto y responsabilidad.

La naturaleza nos habla cada día. Escucharla no es una opción; es una necesidad.

Un fuerte abrazo.

Pepe Buitrago
"El Cabañuelo de Mula"